La piedra desde la cima del Everest
El 5 de mayo de 1999, desde la cima del Everest, Bernard ha regresado con un pequeño recuerdo: una puñado de piedras... Ricas en símbolos, esas piedras tocan el cielo pero no fue siempre así.
El departamento de ingenería civil, geológíca y de las minas de la Escuela Polytechnique de Montreal (Canadá) han analisado 2 de esas preciosas piedras. Bajo la dirección de Jean Beaulieu, especialista en sedimentología, magníficas fotomicrografías fueron realizadas, como si esas piedras hubiese sido observadas bajo microscopo de alta resolución.
La piedra es un calcar pizarroso. Es un muy anciano sedimento del mar muy antigo, rico en calcar, es decir en carbonato (CaCo3), que ha sufrido enormes presiones y que fue calentado en una alta temperatura cuando el fondo del mar fue doblado y elevantado para formar el armazón de los presentes Himalayas. Recuerdan que el Everest crece todavía con la velocidad que crecen nuestras uñas, es decir algunos centimétros por año.
La piedra de la cima del Everest esta de vuelta en la Tierra
El 17 de abril, el astronauta Steve MacLEan devolvía la piedra a su proprietario, el explorador Bernard Voyer.
El señor MacLean había llevado la preciosa piedra en su misión espacial STS-115 de la NASA, en el otoño de 2006.
La piedra ha efectuado 186 órbitas alrededor de la Tierra a una altitud de 354,4 kms totalizando una distancia de 7 797 200 kms.